
El precio más bajo no lo es todo
La EPA recomienda revisar existencias y planificar antes de comprar para reducir desperdicios. Un envase grande puede ser más barato por kilo, pero poco rentable si tiras parte. Considera cuántas personas comerán en casa y cuánto espacio de conservación segura tienes realmente disponible.
Un cálculo sencillo
Ejemplo inventado: pagas 4 euros por un kilo, pero solo utilizas la mitad; el coste por kilo consumido pasa a ser 8 euros. Un envase menor puede tener sentido. Para conservas y productos que debes limpiar, compara la cantidad comestible real, no solo el peso del envase.
Ingredientes para más de una receta
Elige una base para dos preparaciones, como lentejas para sopa y un plato con cereales. Cambia verduras o especias sin multiplicar compras. Mantén una pequeña reserva de alimentos duraderos que sepas utilizar, en vez de llenar la despensa con productos elegidos solo por estar de oferta.
Menos desperdicio con seguridad
Deja visibles los alimentos que conviene usar antes, fecha los recipientes y congela a tiempo lo adecuado. Ahorrar no significa ignorar fechas de seguridad ni guardar sobras demasiado. Tras una semana, compara tu lista con lo no utilizado y corrige la siguiente compra, en vez de repetir automáticamente cantidades.


