
Una referencia, no una dieta completa
La OMS recomienda al menos 400 g diarios de frutas y verduras para adultos. Esa cantidad cubre solo una parte de la alimentación: no sustituye cereales, fuentes proteicas y otros grupos. Variar las elecciones es más útil que atribuir propiedades extraordinarias a una fruta concreta.
¿Frescas, congeladas o en conserva?
Los productos congelados y en conserva también pueden formar parte del menú. La OMS aconseja opciones sin azúcares añadidos ni sodio excesivo. Revisa el producto concreto: las verduras solas y las preparadas con salsa tienen ingredientes distintos. Compra fresco según los días en que realmente cocinarás.
Un ejemplo de distribución
Ejemplo organizativo: 150 g de fruta, 150 g de verduras en la comida y 100 g en la cena suman 400 g de parte comestible. No es un menú completo ni una prescripción. Puedes distribuirlos de otra forma según tus hábitos, preferencias y necesidades particulares.
El zumo es una elección diferente
El zumo no equivale sin límites a la fruta entera: contiene azúcares libres incluso sin azúcar añadido. Para comprar de forma práctica, prepara dos listas: productos frescos para los primeros días y opciones congeladas para las comidas posteriores, sin tener que comprar más fresco del que podrás consumir.


