
La referencia de la OMS
La OMS recomienda para adultos menos de 2 g de sodio diarios, equivalentes a menos de 5 g de sal. El total incluye la sal ya presente en los alimentos. No es una cantidad para añadir en la mesa aparte de pan, queso, salsas y platos preparados.
Convertir sodio en sal
Para comparar etiquetas con términos distintos, sal ≈ sodio × 2,5. Por ejemplo, 400 mg de sodio corresponden a unos 1.000 mg, es decir, 1 g de sal. Comprueba primero si el dato se refiere a 100 g, a una porción o al envase completo.
Revisar una compra habitual
Elige dos productos similares que compres a menudo, como sopas preparadas, y compara la sal para la misma cantidad. Al cocinar, prueba hierbas, especias o limón antes de añadir más sal. Cambiar un ingrediente salado frecuente puede ser más manejable que modificar todas tus recetas al mismo tiempo.
Los sustitutos no sirven para todos
Algunas sales bajas en sodio contienen potasio. Si tienes enfermedad renal o tomas medicamentos que afectan al potasio, consulta antes de usarlas. La sal marina o de un color particular sigue aportando sodio: el nombre comercial no sustituye la lectura de la composición.


